martes, 26 de agosto de 2008

Las polémicas por el Bicentenario: Chile



Las diversas apropiaciones y resignificaciones del pasado responden a complejas y colectivas operaciones "pedagógicas" donde pueden encontrarse registros opuestos y contradictorios como los que venimos señalando en los post sobre "Las polémicas por el Bicentenario." Rubén Cucuzza






Entrevista a Hernán Curiñir Lincoqueo, historiador Mapuche
"Sobre el Bicentenario chileno tenemos mucho que decir"
TEMUKO / “Compendio y Agenda de la Historiografía Mapuche” es una obra monumental. Monumental en datos, en cifras, en fechas y en ejercicio de la memoria. Y también lo es la historia que intenta retratar, tal como reconoce Hernán Curiñir Lincoqueo, nütramtufe, historiador autodidacta y responsable de un libro que por estos días viene presentando en diversas ciudades de Wallmapu. “Toda la historia que a nosotros nos han contado viene del otro, del mundo winka, de señores con apellidos aristocráticos de la zona central. El objetivo de este trabajo es colocar al mapuche en primera persona, como gestor de su propia historia”, señala. […]
“Compendio y Agenda de la Historiografía Mapuche” implicó cuatro años de investigación y estudio. En sus páginas, Curiñir intenta relacionar hombre, tiempo y geografía, tres elementos que llevan a su obra más allá del mero ejercicio académico.“ ¿Dónde está Curalaba? ¿dónde se firmó el Parlamento de Quillen? ¿En qué lugar nació Kilapan? son preguntas que intento responder, rescatando lugares geográficos y efemérides que debieran llenarnos de orgullo como nación”, indica. La historia como herramienta de lucha política. A juicio de Curiñir, el gran desafío para las nuevas generaciones de intelectuales comprometidos con su pueblo. […]
En la siguiente entrevista con Azkintuwe, Curiñir aborda las motivaciones tras la publicación de su “Compendio...”, se explaya sobre los mitos del Estado chileno en Wallmapu, cuestiona la apropiación de figuras históricas mapuche en el marco del “Bicentenario” y nos entrega valiosas reflexiones en torno a la realidad mapuche actual.
- ¿De dónde viene esta pasión suya por la historia?
Yo soy hijo de un profesor básico, Bartolo Curiñir. Mi padre hizo sus inicios como profesor en 1950 en Oñoico, entre Carahue y Puerto Saavedra. Me tocó nacer por allá y a poco andar nos trasladamos a estudiar a Carahue, donde hice toda mi enseñanza básica. Allí nos enseñaron la historia winka, que siempre se contrapone con lo que uno escucha en su casa, con lo que nos cuentan nuestros mayores, esa otra historia que es mirada hasta con desprecio. Ante ello dije, 'debe existir una propuesta distinta', pero me di cuenta que no existían muchos materiales, había muy poco trabajo escrito por mapuches al respecto.
- ¿Allí se encuentra el origen de este trabajo?
Efectivamente. Desde hace muchos años que buscaba expresar a través de algún libro el sentido de nuestra historia, ello desde una mirada propia. Toda la historia que a nosotros nos han enseñado viene del mundo occidental, del mundo winka, viene de señores con apellidos aristocráticos de la zona central, que nos visitaron con suerte 10 o 15 días y que luego escribieron sobre nosotros, generalmente una mentira tras otra mentira. De alguna manera este trabajo busca colocar al mapuche en primera persona, como gestor de su historia, también como parte de la geografía de nuestro país, porque eso es lo que fuimos, un país. Hay una cita que rescato y pertenece a don Domingo Faustino Sarmiento. Fue publicada en el Correo del Sur, un 14 de noviembre de 1854. Dice textual: "Entre dos provincias chilenas (Concepción y Valdivia) se intercala un pedazo de país que no es provincia, donde se habla distinto, siendo habitada por otra gente y que aún puede decirse que no es Chile. Sí, Chile se llama el país donde flota su bandera y son obedecidas sus leyes". […]
- Algo no cuadra en la versión que da la historia oficial sobre nuestro pueblo.
Absolutamente. De los orígenes de la nación chilena, en 1810, vienen las contradicciones. Ellos no han logrado explicar por qué el estado llegó recién 71 años después de la independencia a nuestro territorio. No olvidemos que la ocupación militar, con movilización de tropas, estrategias de campaña y toda la logística de la guerra, aconteció recién en 1880. ¿Qué había acá hasta entonces? Había un país, un orden social, todo lo que retrata en sus cartas José Mañil Wenu, gran Toki del siglo XIX. Poco sabemos los mapuches del lonko Mariluan que lideró a nuestro pueblo hasta su muerte en 1835. Mariluan participó en dos parlamentos en la Colonia ante los españoles y otros dos con los chilenos, incluyendo el de Tapiwe de 1825, cuyo texto se adjunta en el libro. Parlamentos que implicaban relaciones políticas, comerciales, jurídicas, entre dos naciones soberanas.
- La idea de indios salvajes resistiendo a la "civilización" no cuadra con ello.
No, pero hubo gente que propagó la otra versión, debidamente financiados por el estado chileno. Benjamín Vicuña Mackenna, en 1968, esgrime en el Parlamento: "Es cierto que el indio defiende su suelo, pero lo defiende porque odia la civilización, odia la ley, el sacerdocio, la enseñanza. La patria que él defiende es la de su libre y sanguinaria holgazanería, no la santa patria del corazón, herencia de sus mayores... Es una cosa probada que el indio no sabe nada de ese tan ponderado heroísmo de sus abuelos, que nosotros por moda les atribuimos. A buen seguro que ni Melin ni Kilapan han visto jamás un ejemplar de La Araucana ni saben quienes fueron Rengo y Galvarino". Vicuña Mackenna era diputado y también historiador, a mi juicio uno de los sátrapas más grandes que han nacido en esta tierra. […]
- ¿Puede celebrar el estado chileno su Bicentenario en Wallmapu?
Claramente no, seria un absurdo. Pero la pregunta es más bien qué celebramos nosotros los mapuches el 2010. O qué conmemoramos. Me temo que 128 años de ocupación. Sería bueno aprovechar esa fecha para visibilizar esta realidad, seria bueno surgiera alguna propuesta para mostrar lo que en verdad somos, un pueblo que ama su tierra, que tiene muchas cosas que decir sobre su historia pero también sobre su futuro. Sobre el Bicentenario chileno los mapuches también tenemos mucho que decir.
- En el libro usted menciona un dato curioso relativo al primer centenario del Estado chileno.
Hablo del "Censo de Indios" de 1907, que se realizó en noviembre y cuyo apoderado general fue Tomás Guevara, paradójicamente una persona recurrente en la historia mapuche de aquellos años. Se contabilizaron aquella vez 101 mil mapuches. Y la población chilena era de 3 millones 250 mil personas. Han pasado 100 años y hoy según la encuesta CASEN y otras estadísticas, aproximadamente existen 1 millón 500 mil mapuches. Los chilenos, en tanto, poco más de 16 millones. Estas cifras nos dicen lo siguiente: que los mapuches hemos crecido 15 veces y la población chilena ha crecido 4,8 veces en un siglo. Si hacemos la proyección es posible suponer que en 100 años más, los mapuches seremos el 30 por ciento de la población de Chile. Esto tiene implicancias geopolíticas profundas, tanto para los chilenos como para nosotros como mapuches. […]
- […] Hoy vemos a Lautaro como uno de los candidatos para ser elegido como el "chileno" más grande de la historia en un programa de la televisión estatal. ¿Qué piensa de ello?
Lautaro siempre ha llamado la atención de los chilenos. Pablo Neruda escribía en una de sus Reflexiones desde Isla Negra: "Nuestros recién llegados gobernantes se propusieron decretar que no somos un país de indios. Este decreto perfumado no ha tenido expresión parlamentaria, pero la verdad es que circula tácitamente... La Araucana está bien, huele bien. Los araucanos están mal, huelen mal. Huelen a raza vencida .. .como frenéticos arribistas nos avergonzamos de los araucanos. Contribuimos, los unos a extirparlos y los otros a sepultarlos en el abandono y el olvido". Lautaro es el mapuche de La Araucana, de Ercilla, huele bien y su imagen ha sido apropiada por los chilenos desde los albores de la República. El mapuche contemporáneo es el que huele mal, decía Neruda. Yo creo sin embargo que una vez más nosotros somos los responsables de esta apropiación. Porque no hemos tenido la claridad política, el conocimiento filosófico, de colocar a nuestros héroes en el sitial que se merecen. No hemos sido capaces de rescatar y valorizar en su justa dimensión lo propio, nuestro patrimonio histórico, político y cultural.
- Finalmente, ¿qué mensaje entregaría usted a los estudiantes de la carrera de Historia y a las nuevas generaciones en general?
Les diría, en palabras muy simples, que se levanten más temprano y que se acuesten más tarde que sus compañeros chilenos. Ahí está la clave, porque como mapuches estamos llamados a conocer la cultura winka y también conocer nuestra propia cultura. Ese es el gran desafío que tenemos, que tiene nuestra juventud. Deben conocer la cultura winka, y conocerla bien, no a medias, como Lautaro y otros grandes estrategas lo hicieron en su tiempo. Pero también deben quitarle horas al sueño para recuperar lo propio, aquello que la educación winka nos ha quitado, nos ha ocultado, para aprender de lo propio. Es algo que deben hacer por ellos y principalmente por nuestros antepasados, que regaron esta tierra con su sangre, con el llanto de sus mujeres e hijos. Un mapuche educado en todos lados es respetado. Esa es una de las armas que debemos aprender a utilizar / AZ
* CONTACTO CON HERNÁN CURIÑIR:


Archivo del blog